Le diré de mí mismo que soy un hijo de mi tiempo, un hijo de la increencia y de la duda, lo he sido hasta ahora e incluso (lo sé) lo seré hasta que me muera. Cuántas penas me ha costado ya mi sed de fe y cuántas me cuesta todavía. Una fe que se vuelve más fuerte en mi alma cuantos más argumentos contra ella encuentro.

Fiodor Dostoievsky

14 abril, 2010

PASTA ALLA PEREGRINACIÓN



* Texto traducido por los decodificadores de la T.I.A y llegado hasta mis manos a través de un avión construido con Tente, pilotado por dos clicks espías en un ataque de nostalgia ochentera.




- Scussi, ¿se puede pasar, oiga?
- Por supuesto señora.
- Pero... ¿hay que pagar?
- Faltaría más.
- Muy bien, es que traigo a mi hija, sabe usted, que hace no mucho se me descarrió la pobre y tuvo que... ya sabe..., por eso estoy aquí.
- ¡Ah! ¡Caramba! Es usted una de esas mártires. Mire, sólo tiene que seguir recto, siga la cola que menos devotos tenga y cuando llegue el momento le dejarán mirar el santo sudario ése de la Edad Media (ME GUSTA EL CARBONO 14 Y LAS MUJERES) durante tres minutitos. Dígale a su hija que lo mire fijamente y aquí pecados y después gloria bendita. Así se le dejará entrar de nuevo en la Comunidad.
- ¿De vecinos, oiga?
- No, per favore, en la cristiana.
- Ahhhhh, eso no me importa, yo vengo porque en mi barrio la ponen bonica, ¿me comprende usted?
- Todo quedará, señora mía, en agua de borrajas pero ¡pague, señora, pague!
- Ahí tiene.
- Grazie tanti, pasará usted tras todos los Vips. Buona sera.








* Diálogo sacado en seco tras observar revuelos mediáticos y de fieles concentrados en Turín. ¡Euros, euros, dubidú, si no los quieres, allá tú!



16 comentarios:

  1. Si, super, esa planta que se come, parecida al cardo. No sé si está buena porque ni la he probado.

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  2. yo conozco a estos dos clics, no son muy de fiar, es mejor contrastar con las Nancys, ellas si que están bien infiltradas, pero si de verdad quiere información de la buena le puedo pasar el contacto con dos Barriguitas que ya han terminado con algunos de los seres más temibles del planeta.

    Al loro! pero el jefe de todos: un tal Snoopy, ese es el que dirige todo el cotarro...Bueno es un lio esta sociedad secretísima...

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  3. Esta vez me has tocado, pero bien: estuve enganchado al carbono 14 y las mujeres.
    No, no tienes culpa de haber sacado mis fantasmas, es cosa mía ya felizmente superada.
    ¡Qué tiempos!

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  4. La Maga: Esto parece una novela de Dan Brown, espero que me pases el número de esas dos malencaradas Barriguitas para un trabajito.

    Gran Neocronomicón: Es apócrifo, sacado de un texto del Dostoievsky más soez. Traduttore, traditore.

    Amor: ¿Tambíen le has hecho las pruebas del Carbono 14? Yo se las hice al mío para saber de dónde sacó mi madre tan horrible edredón, la respuesta fue devastadora: del mercado sabatino. Ahora sé de dónde venía aquel impreganado a él, un olor a churros muy ricos, jeje.

    Desclasado: ¿Tú afición? Vaya, exijo, si se me permite, más información sobre ese pasado obscuro que te atormenta al leer mis torvas líneas.

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  5. No: mi afición (vicio: fue vicio) al carbono 14 y las mujeres no tuvo nada que ver con lo de aquella amiga mía que era arqueóloga y se enamoraba siempre de ancianos. Aquello era sublimar la profesión y lo mío, clara y pura degradación.
    Ya no me importa contarlo porque está superado y puede servir mi experiencia como ayuda a posibles nuevas víctimas: cada vez que visitaba ruinas, patrimonio artístico añejo, catacumbas, pinturas prehistóricas, etcétera, caía rendidamente enamorado de la guía. ¡Oh, la belleza de esas explicaciones, de tan repetidas por la guía de memoria sabidas!
    Fue un tiempo oscuro y tormentoso...

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  6. Jajaja. Tu fijación por esos loros resabiados en las facultades de arte es totalmente comprensible. Las miras ahí con la boca abierta y ojos de besugo y ellas se manejan como pez en el agua, utilizando sus voces atipladas para explicar por qué está eso ahí, precisamente ahí y no en otro sitio. Son como las sirenas que llamaban a Odiseo pero por lo que veo también tú te ataste al palo mayor para pasar olímpicamente de sus susurros lascivos. Enhorabuena.

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  7. Era terrible, tío: cualquier gafotas de pelo lacio, falda y chaqueta azul marino y blusa blanca, me hipnotizaba al empezar a hablar.
    Por ventura el hechizo se rompió al conocer, ejem... de manera más cercana a una de estas diosas que me confesó: "Estoy hasta el santísimo coño de soltar todos los días la misma mierda de rollo a turistas gilipollas por 4 chavos que me pagan. Y el trajecito...¿Pero, tío, tú has visto que cosa más hortera que parezco una numeraria del Opus endomingada?"
    Yo, que hubiera muerto por escuchar una y otra vez como el agua había horadado la roca durante siglos para formar esa extraordinaria cúpula refugio de hombres primitivos, caí del guindo y me lo replantee.
    Gafotas: estés donde estés: gracias.

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  8. Yo solo iría a ver el nórdico santo si me promete que me conseguirá en los cielos las mismas vírgenes que a los integristas musulmanes.
    O jugamos todos o rompemos la baraja.

    Siempre suyo
    Un completo gilipollas

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  9. Completamente Gilipollas: Jajaja, para eso al muro de las lamentaciones porque si no habrá que romper la baraja, mucho me temo. Son los problemas asociados del afiliado al cristianismo, menos los mormones que son unos cabrones y les gustan mucho los pibones.

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